Un mate vasito de algarrobo con el Sol Rioplatense incrustado en bronce: un sol que une el de la bandera uruguaya y el de la argentina.
Incrustado a mano. Nuestras incrustaciones se hacen en alpaca, bronce o plata. Cada pieza se corta y se incrusta a mano en nuestro taller de Rivera, hasta que queda al ras de la madera. No es un grabado ni un adorno pegado: es metal embutido, y eso le da al mate una terminación de excelente calidad que se nota apenas lo tenés en la mano.
Los metales. La alpaca es la más pedida: plateada, firme y muy noble para el uso de todos los días. El bronce tiene un tono dorado y cálido que resalta tanto en la calabaza como en el algarrobo. La plata es la opción más fina, para un regalo que se guarda toda la vida. Con el uso normal ninguno de los tres cambia mucho, y para que brillen como el primer día alcanza con un pulidor de metales. Te lo contamos en detalle en alpaca, bronce o plata.
Una pieza única. Cada mate incrustado se hace de a uno y a pedido, así que el tuyo no va a ser igual a ningún otro: es una pieza única, personalizada y hecha para durar.
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Modelo: vasito, de cuerpo recto y boca chica.
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Medidas aproximadas: 9 cm de alto y 6 cm de boca.
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Material: madera de algarrobo, terminada con aceites naturales y cera de abeja, sin laca.
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Motivo: Sol Rioplatense, incrustado en bronce.
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Cómo llega: en su caja y con bolsa, listo para regalar.
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Curado: va sin curar, con las instrucciones adentro del mate. También están en nuestro blog.
Por qué algarrobo. No quema la mano, suaviza el sabor de la yerba y es el más fácil de cuidar. A nosotros, que tomamos mate todo el día, no nos da acidez: es nuestra experiencia, no un dato de laboratorio. Más en todo sobre el mate de algarrobo.
Cuándo sale. Comprando de lunes a viernes antes de las 16 h, o el sábado antes de las 14 h, sale en el día.
Envío. Por DAC a todo Uruguay: $260 a la agencia o $330 a domicilio, y gratis desde $3.500. Llega en 24 horas. También podés retirarlo sin costo en nuestro local de Rivera.
La historia de este mate. Hay símbolos que no se pueden encerrar en un mapa. No entienden de fronteras ni de nombres: viven en la memoria, en la sangre, en la tierra que pisamos y en las raíces que nos sostienen.
Este mate nace del abrazo de dos soles: el de Uruguay y el de Argentina. Dos banderas que laten distinto, pero sienten igual. Dos orillas separadas por el agua, unidas por una misma forma de mirar el mundo, de compartir, de estar.
Su aplique en bronce, trabajado a mano, no es solo un detalle: es un gesto cargado de historia. Es el fuego antiguo que todavía nos habita. Es el orgullo silencioso de lo que somos y de lo que heredamos. En cada trazo del sol vive esa energía que nos lleva al mate compartido, a las manos que lo pasan, a las charlas sin apuro, a la familia, al campo, a la patria sentida más que dicha.
No hay dos iguales. Cada pieza guarda pequeñas diferencias, como nosotros. Marcas únicas que la vuelven irrepetible. Porque cada mate no es solo un objeto: es un compañero de historias, de encuentros, de silencios y de momentos que, sin darnos cuenta, terminan siendo todo.
La veta y el tono del algarrobo cambian de un mate a otro, así que ninguno sale igual al de la foto. Más modelos en mates de algarrobo incrustados.